lunes, 16 de julio de 2012

La «maldición» de la Novena

«Vade retro», parece decir Beethoven.






 Por Fernando G. Toledo

La Sinfonía Nº9 de Ludwig van Beethoven no sólo cambió el curso de la música universal, por su belleza, sus innovaciones, el mensaje alegre y poderoso de su último movimiento, la genialidad orquestal y coral.
Esa sinfonía, que terminó siendo la última compuesta por el sordo más genial de todos los tiempos, dio también inicio a una fabulosa superstición.

Dicha superstición, más o menos expandida y más o menos creída por el mundillo musical, se dio en llamar «la maldición de la Novena».

Sucede que muchos otros, tras Beethoven, murieron luego de componer su novena sinfonía: Franz Schubert, Anton Bruckner, Antonin Dvořák, Ralph Vaughan Williams dejaron como legado nueve obras sinfónicas. 

La creencia es vieja. Tanto como para que la conociera, a principios del siglo XX, Gustav Mahler, quien acababa de escribir en 1906 su mastodóntica Sinfonía Nº8 y se aprestaba a componer una innovadora obra sinfónica para orquesta, tenor y contralto.

Supersticioso él, dicen, decidió esquivar la suerte y le llamó a su obra La canción de la tierra. Luego, ya más seguro, trazó su devastadora Novena. Nunca pudo escucharla: murió por una afección cardíaca en 1911. 

Por suerte, la, por cierto, ridícula creencia no cundió. Gracias a eso hoy podemos escuchar la obra de al menos tres grandes admiradores de Mahler que dejaron un legado más amplio: Dmitri Shostakovich (15 sinfonías), Havergal Brian (32) y, por supuesto, Leif Segerstam, quien ya lleva ¡230!

Y por suerte, también, quien esto escribe tampoco es supersticioso. ¿Qué sería de él, si no, al advertir que ha mencionado la maldita cifra de nueve músicos?




jueves, 12 de julio de 2012

Edwin Markham (1852-1940) - Burlado

Edwin Markham.


Burlado



Él dibujó un círculo que me excluía
(Hereje, insolente, pura rebeldía).
Mas supe ganar con el Amor de aliado:
Le hicimos un círculo y ¡quedó atrapado!


Traducción de Fernando G. Toledo
Dedicada a Fernando Cuartero




Outwitted

by Edwin Markham (1852-1940)


He drew a circle that shut me out —
Heretic, rebel, a thing to flout.
But Love and I had the wit to win:
We drew a circle that took him in!

domingo, 1 de julio de 2012

¿Podría ser peor?

El himno de Mendoza y lo que sucedió en el Chaco




Roxana Romano, autora del himno, junto a la ministra Marizul Ibáñez.


Por Fernando G. Toledo

Pasan los días y la polémica se mantiene. La elección de la letra del himno a Mendoza sigue despertando comentarios de toda índole, tanto en redes sociales como en diversos medios y, por supuesto, en las charlas de entrecasa y de café. Las voces que se ponen a favor de la composición elegida hablan de que la misma no está tan mal (¿podría ser peor?), o que los que la critican son «miserables», petulantes y hasta «gorilas» (¿podría ser peor?). Las voces que la reprochan –descontando toda esa lacra antes mencionada– dicen que su valor estético es pobre, «malísimo», que tiene fallas formales, que habla de una Mendoza que no existe (¿podría ser peor?).
Al parecer, versos de Roxana Romano tales como

«Tiembla, Mendoza, tiembla
Furiosa y ancha es tu estrella
Muéstrate tal como eres
Celosa de tu frontera»

no dejan indiferente a nadie. 


Visto todo ello, resulta un interesante ejercicio el de repasar el caso de la provincia del Chaco y de su himno oficial. La historia cuenta que esa provincia llamó a concurso en 1995 para la composición de un canto que la representara. Así, fue elegida la propuesta con letra de Jorge Pascual y música de Mario Abraham. Se puede escuchar aquí.

La verdad es que resulta difícil sentirse seducido por esta composición en la primera oída. Quizá no es buena esta interpretación puntual, quizá sus valores musicales son más bien modestos. Pero bien vale la pena detenerse en la letra de Pascual (poeta y artista plástico fallecido en 2010), que está alojada en el portal del gobierno chaqueño [1].

Y si uno se fija en los valores formales de esta letra elegida por concurso, verá que hace un uso –osado para una composición musical– de versos alejandrinos perfectamente medidos, con el uso de alguna licencia poética, como la diéresis en «crïollo». Por otra parte, ya en lo que concierne a sus virtudes estéticas, ciertamente hay que reconocer en esta composición lírica buenas imágenes y una adjetivación muy elaborada. Está claro que las comparaciones son odiosas, y para ser odiadas han nacido. Pero parece evidente que esta letra es muy superior a la que eligió recientemente, también por concurso abierto, nuestra provincia. Es imposible hallar en el himno de Roxana Romano un trabajo rítmico, visual y expresivo como el que muestran, por caso, estos pocos versos del chaqueño:

«La flecha cazadora, el machete sin pausa,
la obstinación del hacha, el tajo del arado,
la semilla paciente, el trueno del soldado,
el sudor y la sangre: todo una misma danza».

Sin embargo, y pese a contar con una letra digna y a la que difícilmente se le puedan achacar errores conceptuales, históricos o pobreza poética, las autoridades del Chaco decidieron ignorar esta composición [2]. Quizá fue por cuestiones políticas (cuando se eligió por concurso el himno la gobernación estaba a cargo del radical Ángel Rozas), quizá para dar lugar a una costumbre establecida, pero lo cierto es que por el decreto 4194, firmado por el gobernador Jorge Capitanich (PJ) el 18 de diciembre de 2008 se estableció que el himno sería Tú vencerás, un fragmento de la cantata Canta tu canto, Chaco, compuesta por la prolífica dupla constituida por la poeta Martha Quiles y el músico Raúl Cerrutti, estrenada en el Festival de Cosquín de 1988 [3].

Aquí la comparación con la letra mendocina es mucho más difícil: la letra de Quiles forma parte de una obra mayor y, si bien tiene una carga dramática más acentuada (por ejemplo, comienza con un recitado), al mismo tiempo su letra se dedica mucho menos a cantar las generalidades culturales del Chaco y pone el foco más bien en una arenga emotiva, ciertamente ampulosa y exagerada, que, al parecer, resulta de gran peso para el pueblo de esa provincia, si es que los argumentos del decreto de Capitanich son ciertos cuando dice que la letra «representa plenamente el ser y sentir del hombre y la mujer chaqueños» [4]. Claro está, la referencia del decreto es a la cantata toda, aunque la decisión sea cantar sólo el fragmento Tú vencerás, mucho menos representativo, sin dudas, por una mera cuestión proporcional. Igualmente, y volviendo a la comparación con nuestro himno, un fragmento al azar de la letra de Martha Quiles nos muestra que estamos en otro nivel poético:

«Eres Chaco de sol y campesinos,
brazos altos van a levantarte
hacia el tiempo final donde se duermen
un niño y una estrella de la mano».
Hecho este breve repaso, ¿qué conclusión podemos ofrecer? No son muchas después de todo lo que se ha dicho tras conocerse la composición elegida para convertirse en el Himno a Mendoza. Pero lo cierto es que si vemos un caso análogo como es el de la provincia del Chaco, en el que se decidió elegir también por concurso público la letra de un emblema musical como este, lo que salta a la vista en la comparación es que la letra que eligió nuestro jurado es muy inferior a la que eligió aquel jurado chaqueño en 1995. O bien, una vez más y desde el punto de vista del jurado mendocino, que no había nada mejor que la letra de Roxana Romano, y que los autores de esta «tierra de poetas» no han sido capaces de ofrecer para este concurso algo que la supere. Cosa que al jurado igual no le pareció tan grave como para declarar este concurso desierto. ¿Podría ser peor?


Notas:
[1] A pesar de que el link pertenece a la página oficial del Chaco, la letra allí incluida tiene un par de errores. Lo pude comprobar al escuchar la versión cantada. El verso cuarto debe decir «del pájaro y la flor, del hombre primitivo…»; mientras que el último debe decir: «Por eso es nuestro himno como la vida misma».
[2] Al dar la noticia de la muerte de Pascual, algunos medios lamentaron el hecho de que a pesar de haber ganado el concurso del himno, su letra no fuera cantada oficialmente. http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:-EKZ7B1xpQYJ:www.diarionorte.com/noticia.php%3Fnumero%3D54571+&cd=1&hl=es-419&ct=clnk&gl=ar
[3] La fecha de estreno y la valoración sobre el trabajo de Quiles y Cerrutti provienen de un artículo dedicado a Cerrutti en la página web de Sadaic, actualmente sólo disponible en la versión «en caché». http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:Ao35MRw5NKYJ:www.fundacionmemoriadelchamame.com/oscar-raul-cerrutti+&cd=7&hl=es-419&ct=clnk&gl=ar

[4] En esto de consagrar y desestimar himnos, Mendoza, podría decirse, tampoco se queda atrás. Como se sabe, el músico y compositor José Gudiño compuso también en 1995 un Himno a Mendoza, por el puro requerimiento de su interés por cantarle a su provincia, y esa composición fue declarada de interés legislativo por la Cámara de Diputados en 2010. Por las características del concurso local, que divide el llamado en letra y en música (en lugar de solicitar una propuesta integral), la obra de Gudiño quedó imposibilitada para aspirar a ser emblema mendocino. http://edimpresa.diariouno.net.ar/2012/04/11/nota297824.html